viernes, 11 de julio de 2014

Umbral y Mortal

Pocas otras cosas materiales necesito para ser feliz que un libro cualquiera de este señor, un rincón donde leerle despacio y un paquete de tabaco para acompañar. Umbral, siempre Umbral, con su aura de escritor crepuscular aun ya de joven, su voz engolada y distanciadora, su eterna tos de metáforas, su rechazo altanero hacía ese sinsentido llamado realismo y su mimo con el continente y su desdén por el contenido, que se la traía bastante floja y hacía muy bien. Podía escribir sobre el perpetuo invierno de los cuarenta en Valladolid, libros, el coño, sobre el azucarillo del café del pobre o sobre las venas de los huevos propios o ajenos..., todo le salía Umbral.
Provocó (voluntariamente) rechazo en vida porque se pasó las correcciones por donde se las tenía que pasar y cultivó un personaje soberbio e indigesto que no era mas que una mascara y un parapeto, una trinchera, al que solo podías acceder y desenmascarar (y comprender) leyéndole, y así desgranar al hombre que vivía en cortesano y hablaba en cínico pero sentía en poeta, y sobre cualquier otra lectura este devastador Mortal y rosa, canto desgarrado y real a la muerte del hijo que es, seguramente, el libro mas doloroso pero con mas belleza incrustada que me haya leído yo nunca, y uno de los cinco que me llevaría a la famosa isla desierta en la que todas las celebritys que van ahora a ella a naufragar adrede y sobrevivir bajo la constelación del parné se hubieran ya muerto de asco.
Volviendo al escritor, no al personaje, aparte de que su cultura y su lucidez eran abrumantes y de que disponía de todos los recursos literarios existentes mas los que sobre la marcha creaba, lo que le hacia tan especial era su actitud: Tenía un equilibrio maravilloso entre beligerancia y dulzura.
Era único.

3 comentarios:

  1. Francisco Umbral. Me gustó este libro. Personalmente creo que se pasaba de Barroco escribiendo a veces. Su inmenso ego -Borges y yo-, tampoco decía mucho de él. Busca los artículos de Reverte a Umbral. Verás qué risas.

    Un abrazo, sir.

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    1. También soy seguidor de Reverte, y mucho (conocía esos artículos, pero gracias por la recomendación, ya te había leído en otro sitio de tu admiración por él, así que entiendo tu postura), pero en este caso me posiciono del lado de Umbral, sobre todo porque junto a Quevedo y Borges forman mi Santísima Trinidad particular. Reverte es un gran artesano, eso es indiscutible, pero Umbral era un artistazo que lo que hizo fue comentar en una ocasión que Arturo no tenía estilo, y claro, le puso banderillas, y como tu paisano casi no gasta mala hostia le respondió con un arsenal que a mi personalmente me pareció desmedido (cosas como resfregarle que sus libros -los de Umbral- no tuviesen traducción en otros idiomas no se sustentaba; el Vega Sicilia tampoco se traduce bien fuera de aquí...), y cuando Umbral optó por el elegante silencio como contestación pues le acabo de envenenar. En fin, el mundillo literario y sus pullazos, aunque en ese terreno mi contienda preferida es la de Quevedo vs Gongora... Ríase usted del combate Joe Frazier vs Muhammad Ali en comparación, ahí si que ardía Troya...

      Muchas gracias por el feedback, Napster (después de haber hablado contigo en otras ocasiones en el Portal pues como que llamarte Alex se me hace extraño...) Un abrazo, amigo.

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